Las gemas más usadas en las joyas del siglo XVIII en España son los diamantes, las esmeraldas y perlas.
El gusto español tiende hacia la policromía de las joyas.

En la parte superior de la pieza hay cinco flores esmaltadas, cuyos soportes de alambre en espiral le dan la movilidad característica de las tembladeras que por cierto ya existían en la segunda mitad del siglo XVII.
Entre los diseños de 1729 a 1734 las tembladeras estaban fabricadas con muelles que así daban vitalidad y movimiento a las joyas.
En España, el término platero de oro fue sustituido por el de diamantista.
En los primeros años del siglo XVIII la joyería no tiene muchas variantes respecto al siglo anterior, las tendencias naturalistas todavía están presentes y junto a los motivos vegetales y florales aparecen cintas, lazos y plumas decorando toda la pieza. Sólo en España el estilo rococó siguió siendo popular hasta 1765 aproximadamente.

En la 1ª década en España se adornaban las joyas: el anverso con piedras facetadas en boquillas cerradas y el reverso con esmalte que suele ser a la porcelana, es decir pintado en negro púrpura, rosa, turquesa sobre fondo blanco.
Desde 1720 hasta 1750 el revés deja ver el metal cincelado o sobredorado con motivos vegetales y geométricos (ampliar un poco la foto para ver los grabados).

Durante la segunda mitad del siglo XVIII se deja el revés liso.


Es muy importante ver la parte de atrás de una joya, siempre hay que darle la vuelta.
El gusto español tiende hacia la policromía de las joyas, las esmeraldas se montan en oro o metal amarillo y se utilizan con mas frecuencia en España y Portugal que en el resto de Europa. ( dato importante ) .

1- El engaste de boquilla cerrada es muy español ( dato importante )
2-Las cajas o montura donde se engasta la gema sigue siendo alta.( dato importante )
3 – El rococó español está muy desornamentado, al contrario que en Francia que es mas abigarrado, las decoraciones típicas de la época son los grafilados de fondo, puntas de sierra, gallones y diseños troncopiramidales.
4 – Las aristas salientes suelen ser francesas (junquillo) y las entrantes españolas y esto tanto en las joyas como por ejemplo en una jarra de plata etc es un elemento diferenciador entre otros claro.
Sevigné española, 1 ª mitad siglo XVIII en oro y esmeraldas
El origen del Sevigné, hay que buscarlo en España, pero este tipo de adorno se desarrolló particularmente en Francia y en Inglaterra, y en menor medida en Italia. A veces, sus lejanos orígenes españoles parecen probados por el desproporcionado tamaño de algunos ejemplares.
Los lazos mayores son en su mayoría cordobeses y podríamos considerarlos como los mas importantes del siglo XVIII, suelen ir marcados con «el león rampante». Y como dato importantísimo deciros que «cuanto más grande es la marca, más antigua es la pieza».

Las sevignés en forma de lazo en el siglo XVII tenían las puntas caídas y en las primeras décadas del siglo XVIII las lazadas eran rectas, según avanza el siglo se van haciendo más geométricas.
Son generalidades, pistas para pensar, pero hay que tener en cuenta que también se puede hacer en el siglo XVIII una pieza a la manera del siglo anterior y depende también del país en que se ha realizado etc., observad esta sevigné inglesa.

Segunda mitad de siglo XVIII
En la segunda mitad de siglo XVIII se produce un revival del naturalismo, los motivos florales y de follaje volvieron a adoptar formas mas naturales, esta es la característica fundamental que distingue a las joyas de inspiración floral del siglo XVIII.
Esta oleada de naturalismo tuvo como consecuencia, que volvieran a introducirse las piedras de color, indispensables para la realización de bouquets de flores y con ellas se produjo un retorno a los esmaltes que con sus variedades cromáticas realzaban hojas y cintas.

Hasta el siglo XVIII la joyería fue encargada y usada casi exclusivamente por la nobleza, pero con la revolución industrial las cosas cambiaron sobre todo en la burguesía ya que esta siempre trata de imitar a la aristocracia y se recurrió a mas materiales con nuevas técnicas, como por ejemplo ahora lo que está ocurriendo con los diamantes creados en laboratorio.
En este contexto la novedad mas importante fue el desarrollo de las piedras artificiales ya muy conocidas en el siglo XVII, en 1676 el químico George Rafaele Venscroft había descubierto un nuevo tipo de piedra de vidrio, base de óxido de plomo o vidrio de sílex, con un índice de refracción mas alto que los materiales tradicionales y por tanto con mas brillo.
JOYAS ESPAÑOLAS DE PASTA VÍTREA
Las joyas españolas de pasta vítrea se caracterizan por una total falta de relieve y porque las piedras son uniformes y carecen de brillo, las láminas metálicas a menudo se hallan en malas condiciones a causa de que el engaste se realizó con descuido y aunque suena un poco mal las características que estoy diciendo, no significa que no hicieran modelos preciosos también, pero vamos … depende con quien te compares.
Los pendientes suelen ser excesivamente grandes.
Los colores mas frecuentes son el incoloro y el verde, confirmando la tradicional preferencia española por la combinación esmeralda y diamante.
Las pastas vítreas eran incoloras, pero también coloreadas.
Una de las características fundamentales del siglo XVIII fue justamente la aparición de las joyas populares con el comienzo de nuevos materiales más económicos.
En 1777 el platero Antonio Martinez Barrios, fue nombrado director de la escuela de platería fundada por Carlos III, dándose una revitalización en la joyería y platería, pues tras una ayuda económica para viajar a París y Londres y estudiar los últimos avances de orfebrería, volvió con amplios conocimientos sobre procesos, técnicas, equipos y diseños que serían muy útiles ya que se aplicarían a la manufactura de joyas, como por ejemplo el esmalte azul de gran transparencia. También trajo un método para fabricar vidrio convexo para retratos y medallas, al igual que el vidrio strass desarrollado por Joseph Strass, orfebre Vienés al servicio de la corte francesa.
Había florecido en la ciudad francesa una industria dedicada a la joyería de imitación, que venía ya del siglo XVII pero con otro concepto.
Los joyeros franceses estuvieron en activo en España a lo largo de todo el siglo. En 1784 fue un francés, Jean Pechenet, quien intentó establecer en Madrid una escuela en la que los españoles pudieran aprender la fabricación de joyería de pasta de vidrio.
PORTUGAL
En Portugal, en vez de utilizar pastas vítreas, se prefirió el uso de piedras semipreciosas como topacios, amatistas, crisoberilos y cristal de roca, aunque completamente talladas y montadas como si se tratara de vidrio, aunque también utilizó vidrio como en el caso de estos pendientes.

Por Lourdes Pérez Iturriaga



